Un pulimento es siempre un producto que contiene abrasivos. En efecto, para hacer brillar una superficie deslustrada, hay que quitar una capa superficial y muy fina de pintura o gel coat que se ve apagado o deslustrado por las inclemencias del tiempo. La diferencia entre 2 productos reside esencialmente en el tipo de abrasivo utilizado y los disolventes y detergentes destinados a ablandar la superficie para retirar la capa superficial. El aspecto brillante lo da la capa de pintura intacta que aparece en la superficie, así como las moléculas tales como la silicona o el PTFE. Para los metales, el fin es “eliminar con goma” las micro-rayaduras y quitar el óxido.