Estos productos son los “indispensables” para el mecánico, así como para navegantes experimentados. Tanto para prevenir los grandes problemas como para solucionar los pequeños, utilizamos a menudo un poco de cada uno. El antigripante, por supuesto, y el limpiador dieléctrico. El hidrófugo para quitar la humedad, o el barniz plastificante para proteger y aislar. La masilla de epoxy amasable, que realmente endurece en frío e incluso bajo el agua, asegura reparaciones imprevistas de manera eficaz. O el jabón con microbolitas para desengrasar las manos más sucias sin peligro.